Tortugas de Agua Dulce – Guía Completa de Cuidados, Tipos y Alimentación

Las tortugas de agua dulce son uno de los reptiles más populares como mascota gracias a su resistencia, su comportamiento tranquilo y la gran variedad de especies disponibles. A continuación tienes una guía clara y práctica con las especies más comunes, con enlaces para que puedas profundizar en cada una mediante sus fichas individuales.

Tortuga de orejas rojas

La tortuga de orejas rojas es, con diferencia, la especie de agua dulce más conocida del mundo. Es resistente, crece rápido y necesita un acuaterrario amplio con buena filtración y luz UVB.

Tortuga mapa

Esta especie destaca por los dibujos en forma de líneas y mapas que cubren su caparazón. Son tortugas más activas, que requieren agua muy limpia y buena corriente.

Tortuga almizclera

También conocida como tortuga almizclera común o “musk turtle”, es ideal para principiantes porque no crece demasiado y es muy resistente. Necesita menos profundidad de agua que otras especies.

Tortuga de Cumberland

Muy parecida a la orejas rojas, pero con colores más suaves y un comportamiento ligeramente más tranquilo. Requiere un espacio amplio y cuidados similares.

Tortuga pintada

Una especie preciosa, muy colorida y popular en América del Norte. Es activa, necesita buena iluminación y un acuaterrario con espacio para nadar.

Para que una tortuga de agua dulce crezca sana, evitar enfermedades y disfrute de una calidad de vida adecuada, es fundamental ofrecerle un hábitat bien montado y unas condiciones de mantenimiento constantes. A continuación tienes los cuidados esenciales que toda tortuga acuática necesita.

Las tortugas de agua dulce requieren un acuaterrario, es decir, un espacio que combine zona de agua para nadar y una zona seca donde puedan salir a tomar el sol y calentarse.
Un acuaterrario básico debe incluir:

  • Zona profunda de agua para nadar con comodidad.
  • Zona seca elevada, estable y completamente accesible.
  • Filtro potente, ya que ensucian mucho.
  • Rampa suave para que puedan subir sin dificultad.
  • Luz UVB y foco de calor sobre la zona seca.

Un hábitat bien configurado es la base para su salud y evita problemas de caparazón, infecciones o estrés por malas condiciones.

Las tortugas de agua dulce dependen del calor externo para regular su cuerpo, por eso debes mantener temperaturas estables tanto en el agua como en la zona seca:

  • Agua: entre 24 °C y 28 °C según la especie.
  • Zona seca / punto de asoleo: 30 °C – 33 °C.

Usa un calentador de acuario para mantener el agua en su rango ideal y un foco de calor para la plataforma seca.

La luz UVB es imprescindible para que la tortuga sintetice vitamina D3, lo que le permite absorber el calcio y mantener un caparazón duro y sano.

Sin luz UVB desarrollan:

  • Caparazón blando
  • Deformaciones
  • Problemas óseos
  • Sistema inmunitario débil

Recomendaciones:

  • Usa una bombilla UVB del 5.0 al 10.0 según la especie.
  • Cámbiala cada 6–12 meses, incluso si sigue encendida.
  • Colócala siempre sobre la zona seca, nunca cubierta por cristal.

Aunque son acuáticas, la humedad ambiental del entorno también influye especialmente en juveniles. Lo ideal es mantener:

  • Humedad entre 60 % y 70 %, sin condensaciones.
  • Evitar corrientes de aire frío.
  • Mantener el agua limpia y con cambios parciales regulares.

Un ambiente equilibrado evita problemas respiratorios, muy comunes en tortugas mal mantenidas.

Este punto es clave y uno de los más ignorados por principiantes.
Las tortugas de agua dulce crecen más de lo que la mayoría espera, y un acuario pequeño provoca estrés, enfermedades y malformaciones.

Regla general:

  • Mínimo 100 litros para ejemplares jóvenes.
  • 200–300 litros para adultas, según la especie.
  • Añadir 40 litros extra por tortuga adicional.

Cuanto más grande, mejor. Un tanque amplio ayuda a mantener el agua más estable, reduce olores y facilita la filtración.

Tortugas de agua dulce

La alimentación es uno de los pilares fundamentales para mantener una tortuga de agua dulce sana, con un caparazón fuerte y un crecimiento equilibrado. A continuación tienes la guía completa con lo que deben comer, lo que NO pueden comer y cada cuánto alimentarlas según su edad.

Las tortugas de agua dulce son omnívoras, pero la proporción entre alimento vegetal y animal cambia según la edad. La clave es ofrecer una dieta variada y equilibrada que incluya:

La alimentación perfecta para las tortugas de agua dulce es:

  • Alta calidad
  • Contiene calcio, vitaminas y minerales
  • Evita carencias nutricionales
  • Ideal como 50–70 % de la dieta total

Fundamental para el crecimiento, pero no debe abusarse:

  • Camarones deshidratados (sin abusar)
  • Lombrices
  • Pescado blanco (sin espinas)
  • Insectos como grillos o gusanos de la harina

Aportan fibra, vitaminas y ayudan a la digestión.

  • Acelga
  • Rúcula
  • Espinacas en poca cantidad
  • Zanahoria rallada
  • Calabacín
  • Lechuga romana (no iceberg)

Indispensables para el caparazón:

  • Hueso de sepia
  • Suplemento de calcio en polvo (2–3 veces/semana)

Hay alimentos que causan problemas digestivos, carencias nutricionales o incluso toxicidad. Evítalos siempre:

  • Carne roja y embutidos
  • Pollo crudo
  • Pescado azul (difícil de digerir)
  • Pan, pasta, arroz o harinas
  • Lácteos (no digieren la lactosa)
  • Frutas en exceso (demasiado azúcar)
  • Alimentos procesados para humanos
  • Plantas tóxicas (ficus, hiedra, dieffenbachia, etc.)

La cantidad y frecuencia de comida cambia a lo largo de la vida de la tortuga. Esta es la referencia más usada por veterinarios y criadores:

  • Alimentar todos los días
  • Mucho mayor porcentaje de proteína (60–70 %)
  • Ración: lo que puedan comer en 5 minutos
  • 4–5 veces por semana
  • Dieta más equilibrada: 50 % proteína, 50 % vegetal
  • Controlar el exceso de pienso
  • 3 veces por semana
  • Prioridad vegetal: 60–70 % verduras, 30 % proteína
  • Pienso como base principal + vegetales frescos

No sobrealimentar.
Las tortugas siempre parecen hambrientas, pero el exceso de comida causa enfermedades hepáticas y obesidad.

Un acuaterrario bien montado es la base para que las tortugas de agua dulce crezcan sanas, active y con un caparazón fuerte. A continuación tienes los elementos indispensables y cómo configurarlos correctamente para evitar errores que cometen la mayoría de principiantes.

El filtro es el corazón del acuaterrario. Las tortugas de agua dulce generan mucha suciedad, por lo que un filtro débil hará que el agua huela mal y facilitará infecciones.

Requisitos del filtro ideal:

  • Filtro externo (canister): el mejor para tortugas.
  • Caudal recomendado: 5–7 veces el volumen del acuario por hora.
  • Sistema de filtración mecánica + biológica + química.
  • Fácil de limpiar.

Las rampas permiten que la tortuga salga del agua sin esfuerzo y llegue a la zona seca para calentarse.

Cómo debe ser una buena rampa:

  • Antideslizante (corcho, resina texturizada o superficie rugosa).
  • Inclinación suave para juveniles.
  • Bien fijada para que no se hunda.
  • Con acceso directo a la zona seca.

Una mala rampa puede causar estrés, rasguños o impedirles subir, lo cual afecta a su regulación térmica.

La zona seca es imprescindible para que la tortuga tome el calor y la luz UVB que necesita para metabolizar el calcio.

Características clave:

  • Area totalmente seca.
  • Ubicada justo debajo de la luz UVB y del foco de calor.
  • Temperatura del punto de asoleo: 30–33 °C.
  • Superficie amplia para que la tortuga pueda estirarse.

Puedes usar plataformas flotantes, estructuras de resina, corcho natural o islas rígidas fijadas al cristal.

Las plantas ayudan a crear un ambiente natural y proporcionan refugios, aunque su función es más estética que esencial.

Plantas vivas recomendadas:

  • Anubias
  • Elodea
  • Musgo de Java
  • Helecho de Java

Ventajas:

  • ✔ Oxigenan el agua
  • ✔ Refugios naturales
  • ✔ Quedan muy bien

Desventajas:

  • ✘ Algunas tortugas se las comen
  • ✘ Requieren cuidados y buena iluminación

Este punto es delicado: muchas tortugas tragan piedras pequeñas o sustratos peligrosos.

Lo más recomendado:

  • Sin sustrato (fondo desnudo): fácil de limpiar y seguro.
  • Arena fina de sílice: estética, natural y segura si es muy fina.
  • Grava grande (mayor a 3 cm): no deben poder tragarla.

Evitar completamente:

  • Grava pequeña
  • Piedras irregulares
  • Sustratos afilados
  • Decoraciones con pintura tóxica

El mejor equilibrio para tortugas principiantes suele ser sin sustrato, especialmente en acuarios medianos y grandes.

Las tortugas de agua dulce son resistentes, pero cuando su entorno no está bien configurado pueden desarrollar problemas de salud que, si no se detectan a tiempo, se vuelven graves. A continuación tienes las enfermedades más comunes, cómo identificarlas y cuándo es imprescindible acudir al veterinario.

El caparazón blando es uno de los problemas más frecuentes y está directamente relacionado con deficiencias en la dieta y la iluminación.

Causas principales:

  • Falta de luz UVB
  • Deficiencia de calcio
  • Alimentación pobre o inadecuada
  • Infecciones fúngicas o bacterianas (en casos avanzados)

Síntomas:

  • Caparazón flexible al tacto
  • Deformaciones visibles
  • Pérdida de color
  • Debilidad al nadar o subir a la zona seca

Prevención:

  • Bombilla UVB de calidad (5.0–10.0)
  • Calcio en la dieta (hueso de sepia, suplementos)
  • Terrario con punto de asoleo correcto (30–33 °C)

Muy habituales en tortugas mantenidas con agua fría, corrientes de aire o cambios bruscos de temperatura.

Causas comunes:

  • Agua demasiado fría (menos de 24 °C)
  • Mala ventilación
  • Corrientes de aire
  • Estrés y baja inmunidad

Síntomas evidentes:

  • Tortuga inclinada al nadar (flota de lado)
  • Mocos o burbujas en la nariz
  • Respiración con la boca abierta
  • Falta de apetito
  • Letargo y poca actividad

Las infecciones respiratorias no se curan solas y pueden volverse mortales si no se tratan rápido.

Aquí tienes un checklist rápido para detectar problemas en tu tortuga:

  • ¿El caparazón está duro y sin deformaciones?
  • ¿Nada con normalidad o se inclina hacia un lado?
  • ¿Come con apetito?
  • ¿Tiene secreciones nasales o ruidos al respirar?
  • ¿El color del caparazón luce apagado o irregular?
  • ¿Se sube a la zona seca todos los días?

Si respondes “no” o detectas algo extraño, revisa hábitat, temperatura y luz UVB de inmediato.

No esperes a que la tortuga de agua dulce esté muy débil. Estas señales indican que debes llevarla al veterinario especializado en exóticos:

  • Caparazón muy blando o deformado
  • Falta total de apetito durante varios días
  • Flota de lado o tiene dificultades para nadar
  • Mucosidad, respiración ruidosa o con la boca abierta
  • Hinchazón en ojos, nariz o extremidades
  • Heridas infectadas o manchas sospechosas en el caparazón

Una visita a tiempo evita complicaciones graves y aumenta muchísimo las posibilidades de recuperación.

Tortuga de agua dulce

Aunque muchas personas mantienen tortugas de agua dulce solo como mascotas, conocer su comportamiento natural y su proceso reproductivo ayuda a entender mejor sus necesidades y evitar problemas si tienes más de un ejemplar. Aquí tienes una guía sencilla y completa.

Reconocer el sexo de una tortuga no siempre es fácil, pero con la edad aparecen señales claras. Estas son las características más fiables:

  • Machos: uñas mucho más largas y curvas (usadas en el cortejo).
  • Hembras: uñas más cortas y rectas.
  • Machos: cola más larga y gruesa, con la cloaca más alejada del caparazón.
  • Hembras: cola corta y cloaca más cercana al caparazón.
  • Machos: plastrón ligeramente cóncavo para facilitar la monta.
  • Hembras: plastrón plano.
  • Hembras: suelen ser más grandes que los machos en la mayoría de especies.

Estas diferencias son visibles generalmente a partir de 1,5–3 años, según la especie y crecimiento.

Tortuga marina

Tortugas acuaticas

Las tortuga marina son especies completamente adaptadas al océano. Tienen aletas en lugar de patas y recorren miles de kilómetros durante sus migraciones.
Se alimentan de medusas, algas y pequeños invertebrados, y cumplen un papel vital en los ecosistemas marinos. Algunas especies representativas son la tortuga carey, la tortuga verde y la tortuga laúd, la más grande del mundo.
Varias de ellas están en peligro de extinción debido a la contaminación, la caza y la destrucción de playas donde anidan.

Tortuga terrestre

Tortugas terrestres

Las tortuga terrestre viven principalmente en tierra firme y se reconocen por sus patas gruesas y fuertes, adaptadas para caminar sobre superficies secas. Suelen habitar en zonas cálidas y secas, y se alimentan de plantas, frutas, flores y vegetales, siendo en su mayoría herbívoras.
Entre las más conocidas están la tortuga rusa, la tortuga mora y la tortuga sulcata africana. Estas especies suelen vivir muchas décadas, algunas incluso más de 80 años.